Costa de San Demetrio.

Otra de las ofertas que en turismo posee la localidad. Lo que no debe faltar en la agenda de esta primavera-verano, en caso que se permita y la anhelada flexibilización llegue a estos lares.

 

Sin lugar a dudas y en un sector de privilegio, Villa Rural San Demetrio se ubica a 2 kilometros del casco céntrico lajeño y es zona balnearia por excelencia desde hace décadas.

Siendo de todas maneras un sector de producción familiar agropecuaria que conserva sus labores, tiene tranquera abierta a quienes buscan la calidez de lo natural, alejado de la cotidianidad que las ciudades.

Elegida por su cercanía con el Rio Agrio en su margen derecha, tiene a lo largo de sus cientos de metros de costa opciones para distintas actividades recreativas al aire libre.

En principio y opción refrescante, el nivel del cauce permite que todas las edades puedan disfrutar de estas aguas.

El acampe es moneda corriente entre los que gustan  alejarse de la rutina  y encontrar paz y armonía, como en pocos lugares se encuentra.

En las fiestas, los asadores, parrillas y discos, son una postal que invita a imitar el corte y plato para las familias que encuentran enorme placer realizar su hábito gastronómico en tan dichoso paisaje.

Por la variedad de aves que suele verse en el costero paseo, otra opción es la observación de aves, y como es lógico debe mencionarse al COA de Las Lajas, que bien podría guiar si se trata de clasificar la variedad de aves que le dan mucho más vida al silvestre colorido de este lugar.

En temporada habilitada (cuando ocurra), la pesca deportiva con mosca, se sabe que es captura y devolución, también se lleva una foto. Una práctica reciente que de a poco se suma y que hace de Las Lajas un sitio apto, recomendado y visitado para tal fin.

Las caminatas bajo las sombras de frondosas copas de sauces y más allá senderismo, imposible quedarse quieto.

De vez en cuando un criollo pasa montado, y con su perro pegado a los talones siempre saluda llevándose la mano a la boina o el sombrero, una clara muestra de tradición intacta y respeto hacia la visita.

Algunos se animan a practicar enduro tanto en la costa como en el la barda que la enfrenta, al igual que los fans de jeep que demuestran sus habilidades y creativas a la hora de maniobrar sus vehículos casi de colección.

En el lugar, se han colocado no solo las piedras para cubrir los fogones y parrillas, sino además se ha llevado tachos para el depósito de los residuos, por lo tanto siempre es bueno recomendar que cuando se acerque al paseo costero de Villa Rural San Demetrio, se lleve una bolsa o caja y a la vuelta en la ciudad  colocarlos en los cestos contenedores para que después sea recogida debidamente y allí no se creen focos de contaminación.

Nobleza obliga, aún debemos cuidarnos.

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