Mantenimiento en el monumento a La Madre.

A poco de conmemorar y festejar un nuevo Día de La Madre, el personal municipal está acondicionando el monumento que nos recuerda a La madre Universal. Ser Madre, el significado  va más allá de cualquier pensamiento, o en todo caso es infinita cualquier definición. Solo quien lo es o lo desea, puede saber profundamente este sentir, este lazo indescriptible que la maternidad genera.

Lo que si podemos como individuos es reconocer ese esfuerzo materno que se manifiesta desde la misma gestación, rendir un profundo homenaje cuando sea debido porque la fecha lo estipula, pero además porque ese merecimiento diario tiene que tener un color en el calendario, el color que identifica a cada madre independientemente del arco iris. Tal vez con atrevimiento y con mucho respeto, el color del amor.

Este monumento a La Madre Universal, tiene sus años de creación, generaciones han sido reconocidas aquí, incluso la conmemoración del Día Internacional de la Mujer los 8 de marzo de cada año suele realizarse a través de actos en este lugar simbólico.

Esta tarea de mantenimiento, embellecimiento y los sinónimos que le quepan, tiene su razón de ser y  hacer, dado ello es que el trabajo se realiza con esmero y responsabilidad.

Este monumento es uno de los más antiguos de la localidad, solo basta buscar en el arcón de la abuela y encontrarse con una imagen que retrató ese instante que se repite a través del tiempo y que posiblemente este año y con los cuidados lógicos se vuelva a fijar en imágenes de nuestra memoria, tanto la propia como la de celulares y tablets, notebooks y PC y en las redes sociales que conectan a diario con la actualidad.

Un monumento, una y mil historias. Un monumento, miles de Madres. Un monumento que refleja y combina nuestra historia, uniendo pasado, presente y futuro.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

17 + seis =