Por razones de seguridad, cae un pedazo de historia.

El tiempo no perdona, sobre todo cuando su paso deteriora aquello que alguna vez fue tan firme como los sueños de quienes levantaron con esmero y posiblemente con sus propias manos, tanto sus viviendas como sus emprendimientos.

Muchos fueron los edificios que por razones de seguridad debieron ser demolidos y otros van camino a serlo.

Quienes lo vivieron recordarán como muy cercano en “volver al futuro” la esquina que debió tirarse abajo como se dice, donde Don Cecilio Espinosa tuvo su negocio de ramos generales, donde había de todo, hasta un recreo para el vermut que muchos solían darse en ese histórico lugar, ubicado alguna vez entre Roca y Alsina.

Tantos otros edificios que a lo largo de los años de la localidad debieron dar paso a nuevas instalaciones con nuevos materiales de construcción, con nuevos sueños y esperanzas, con el avance que la civilización obliga, pasaron por lo mismo.

Hoy se ve como lo de Monti, entre Roca y Moreno, y por razones de seguridad, comienza a ser derrumbado el sector construido de adobe, para dar paso seguramente a nueva edificación en esta esquina tan cara a los sentimientos de los que recuerdan su paso por allí. La vieja panadería cumplió en ese lugar su etapa, luego fue galpón de acopio, luego lugar de reuniones, luego la historia misma….

Si bien existe ordenanza que está realizada con el fin de erradicar solo los edificios o paredones que sean un peligro para la sociedad, Seguridad Ciudadana viene trabajando en la observación de esta situación y poniendo en conocimiento de los titulares lo que deben realizar para no causar ningún tipo de daño a terceros.

Los vecinos, entendiendo la realidad están llevando a cabo de manera particular, el derrumbe de aquello que ya dejo de cumplir con su cometido y que el paso de los años deterioro tanto que su restauración resulta, sino complicada, tal vez imposible.

Todavía, sobre todo en el casco urbano de la localidad existen de pie muchos antiguos edificios, varios de los cuales y por su material de construcción están intactos e inclusive utilizados para comercio u hogar, pero otros tantos se han ido modificando, o bien como lo establece la ordenanza y la actividad de Seguridad Ciudadana requiere, derrumbados para evitar daños o accidentes.

Se nos va un pedazo de historia, pero se abre camino a otras que podrán escribir nuevos protagonistas.

 

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